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CUENTOS IBAIBAI DEHE AKÜJALLA

martes, 11 de marzo de 2008

RESOLUCIÓN DEL CNI: Indígenas, contra proyectos que afecten su territorio y cultura

Rechazan privatizar Pemex y el ingreso de maíz transgénico
Indígenas, contra proyectos que afecten su territorio y cultura
Exigen castigo a alcaldes de Bolaños, Mezquitic y Huejuquilla


HERMANN BELLINGHAUSEN (Enviado)

LA JORNADA



11MARZO08

Indígenas reunidos en el vigésimo CNI, que concluyó el domingo, se pronunciaron contra la explotación de sus hombres y mujeres en el campo y las ciudades Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO


Tuapurie, 10 de marzo.- Al concluir la vigésima reunión del Congreso Nacional Indígena (CNI) en el paraje Awatsiat’a (o Ciénaga de los Caballos) en territorio wixárika (huichol), los delegados de pueblos, naciones y tribus de distintas regiones del país rechazaron los proyectos y megaproyectos cuya finalidad “es el despojo y la privatización de nuestros territorios y recursos naturales, así como la destrucción de nuestras culturas y la explotación de nuestros hombres y mujeres en el campo, las ciudades y el extranjero”.

Manifestaron su oposición a la privatización de los energéticos, patrimonio del pueblo de México, para favorecer intereses extranjeros; la siembra y venta de maíz transgénico en cualquier punto del territorio nacional y la utilización del maíz para agrocombustibles.

En su pronunciamiento, el CNI destacó: “Fuimos convocados por las autoridades tradicionales de Tuapurie en un momento en que la comunidad ha impedido la ilegal construcción de la carretera Amatitán-Bolaños-Huejuquilla el Alto en el tramo correspondiente a su territorio”, un proyecto que pretende fragmentar y privatizar el territorio huichol como parte de los proyectos que en el país entero imponen las trasnacionales a través del Estado. Los wixaritari reaccionan contra “lo que el mal gobierno llama ‘proyecto de desarrollo’, manifestando que no quieren ese modelo tan destructivo, sino estar bien con la madre tierra”.

Las políticas neoliberales del gobierno mexicano para privatizar tierras y territorios de los pueblos y los recursos naturales “se han agudizado hasta un grado de ilegalidad, impunidad y violencia nunca antes visto, valiéndose de contrarreformas constitucionales y leyes aprobadas en los últimos años, utilizando mecanismos ilegales como la falsificación de las actas de asambleas de ejidos y comunidades”.

Los indígenas denunciaron que “la guerra de conquista capitalista” busca “la destrucción de nuestros maíces, la aniquilación del aparato productivo nacional y el desmantelamiento de las economías campesinas y comunitarias a través de tratados de libre comercio, la pérdida de nuestra soberanía alimentaria, la explosiva migración que ha convertido a nuestro... en el principal expulsor de fuerza de trabajo a nivel mundial, la privatización de los energéticos y el desmantelamiento de la seguridad social”.

EL CNI insistió en el reconocimiento de la totalidad del territorio ancestral wixárika, lo cual incluye a la comunidad autónoma wixárika Bancos de San Hipólito, Durango, sobre una superficie comunal de posesión inmemorial, “ilegalmente titulada a favor de la comunidad mestiza de San Lucas de Jalpa”. Denunció el hostigamiento de la Profepa en Durango. Al igual que Tuapurie, Bancos de San Hipólito se encuentra amenazado por un megaproyecto carretero para trasladar mercancías del norte y el centro a las costas del Pacífico en los tramos Zacatecas-Ruiz y Durango-San Juan Peyotán”.

Denunció especialmente la intromisión de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Comisión Estatal Indígena de Jalisco en las comunidades San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan, de los municipios Mezquitic y Bolaños, donde han provocado división. El CNI apoya su “justa lucha por la recuperación de su territorio invadido en Puente de Camotlán, Huajimic y Cañón de Tlaxcala”.

Por lo demás, los indígenas reunidos en Tuapurie exigen castigo y juicio político contra Miguel Angel Medina López, Luis Alberto Zamora y Ernesto de la Torre, presidentes municipales de Huejuquilla, Bolaños y Mezquitic, respectivamente. Estos han amenazado con la fuerza pública y presionado de diversas maneras a las autoridades huicholas, coludidos con los intereses expoliadores del gobierno estatal, la Secretaría de Turismo y las empresas nacionales y trasnacionales.

domingo, 9 de marzo de 2008

Congreso Nacional Indígena en Jalisco


El Congreso llega a la sierra huichola para reforzar el plantón contra una carretera
Impacto social de las políticas gubernamentales y represión del Estado, preocupaciones del CNI
Unánimemente, los pueblos originarios comparten las razones de la resistencia indígena
HERMANN BELLINGHAUSEN (Enviado/)

LA JORNADA JALISCO
9MARZO08


Reunión del Congreso Nacional Indígena Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO

tuapurie, jalisco, 8 de marzo.- El Congreso Nacional Indígena (CNI) acudió al llamado de las autoridades de Tuapurie (Santa Catarina Cuexcomatitlán), en un alto paraje de la sierra huichola donde viven desde hace siglos los pueblos wixaritari, conocido como Ciénega de los Caballos, para defender el plantón instalado desde el 11 de febrero contra una carretera impuesta. Y discutir con otros pueblos indígenas cómo defenderse juntos de la embestida creciente del gobierno federal (y aquí estatal) panista contra ellos, sus territorios y sus vidas.
Cinco temas resumen las preocupaciones más urgentes de los pueblos originarios: los megaproyectos gubernamentales y privados en los territorios ancestrales; la represión del Estado, cooptaciones incluidas; el impacto social de las políticas del gobierno; los tratados comerciales multinacionales, y el fortalecimiento del CNI, que hoy se reúne bajo el signo de la resistencia.

A la precaria sombra de los árboles en estas tierras semisecas, y en presencia del gobernador tradicional de Tuapurie, Víctor Mejía, el representante purépecha Salvador Campanur expresa: “El CNI es la casa de todos ustedes, de todos nosotros. Como ustedes nos citaron aquí, son los jefes ahora. Venimos a apoyarlos y a platicar nuestras historias y luchas. Se avizoran días bajos, feos, y ya los estamos viendo ahora. Por eso debemos tener presente que en el CNI todos somos nuestros propios jefes”.

Con ese impulso de autodeterminación, los delegados se hacen oir en las cuatro mesas de trabajo donde se discuten simultáneamente todos los temas. Además de la nutrida participación de hombres y mujeres wixaritari, toman la palabra representantes indígenas de Oaxaca, Baja California, Distrito Federal, Colima, Michoacán, Jalisco y Durango. Llegan mensajes de los pueblos rarámuri de Chihuahua y ñahñú del Estado de México, que este mismo fin de semana realizan importantes asambleas en sus regiones.

Con unanimidad notable, todos comparten las razones y los motivos de la actual resistencia wixárrika. Una mujer que lleva semanas en el plantón expresa con vigor: “El gobierno es nada más organizador de los ricos. Los empresarios le dan dinero para que gane las elecciones, y luego ponen a los gobernantes a hacer las cosas por ellos y contra los pobres. Nosotros les estorbamos”.
El nerviosismo oficial es evidente. Se encuentran presentes orejas de la CDI (copatrocinadora de la carretera turística que pretende partir las tierras de Tuapurie) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos. A pocos kilómetros de aquí acechan dos patrullas de la policía estatal. Y decenas de vehículos de la más moderna maquinaria pesada “esperan”. Inútilmente. Ya se ven letreros de la Profepa con la palabra que el gobierno más temía: “Clausurado”. Pues Tuapurie ganó un amparo desde el martes pasado.

Una delegación de la Comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán, comunidad wixárika que la semana pasada hizo cambio de autoridades comunales, también llegó a la Ciénega de los Caballos. Las nuevas autoridades ordenaron que se investigue el proceso con el que se permitió que la carretera pase por su territorio, ya que el anterior presidente del comisariado funge como el actual secretario del Ayuntamiento de Mezquitic.

Acá, donde el viento viene a reventar (por eso llaman El Reventón al paraje) y por momentos sopla con eólico entusiasmo, los representantes indígenas comparten sus experiencias “con” la CDI, que más parece el enemigo: los divide y financia su exterminio benigno. Una representante kumiai cuenta que en Baja California el residuo indigenista del Estado ya cofinanció ¡un gasoducto! Para la repudiada carretera aquí, la CDI participa con la mitad de la inversión inicial (120 millones); el resto lo puso el gobierno de Jalisco.

Dicha obra es más que una metáfora de lo que enfrentan los pueblos indígenas en México. Carreteras con fines turísticos o de comercio trasnacional proliferan en las otrora “regiones de refugio” (concepto de Gonzalo Aguirre Beltrán) de los pueblos, sean Chiapas, Estado de México, Nayarit. En el Istmo de Tehuantepec la “avanzada del progreso” (como dijera Joseph Conrad) está en las hispánicas aspas de la energía eólica, según testimonia un representante zapoteca; en Ayotitlán, Jalisco, los nahuas enfrentan a la minera canadiense Peña Colorada. Depredaciones que convocan a una urgente resistencia.

viernes, 7 de marzo de 2008

Reconocen deficiencias en el esquema educativo indígena


Reconocen deficiencias en el esquema educativo indígena

Milenio

El funcionario Paulino Canal Pacab destacó que para contrarrestar esta problemática, la Secretaría de Educación Pública implementará en breve un Plan de Estudios Intercultural y Bilingüe dirigido a escuelas normales.


Mérida.- El director de Educación Indígena de la SEP, Paulino Canul Pacab, reconoció que el sistema educativo sólo atiende a uno de cada tres menores indígenas, debido a múltiples factores, como la carencia de profesores bilingües.


Entrevistado en esta ciudad, el funcionario destacó que para contrarrestar esta problemática, la Secretaría de Educación Pública implementará en breve un Plan de Estudios Intercultural y Bilingüe dirigido a escuelas normales.


Estableció que, de acuerdo con un análisis, la educación indígena presenta un rezago histórico de aproximadamente unos 15 años, por lo que el número de profesores para este sector apenas alcanza los 55 mil, pero cerca de un 50 por ciento de ellos solo hablan español.
Por ello, expuso que en las bodegas de la Secretaría de Educación hay miles de textos de educación primaria, debido a que no son de utilidad a los mentores que imparten clases en comunidades alejadas y que sólo hablan el español.


Abundó que la matrícula de la educación indígena asciende a un millón 250 mil alumnos, que estudian en 21 mil escuelas de 24 entidades federativas, tarea a cargo de 55 mil profesores.
La tarea de la educación indígena es compleja, dado que en México existen 364 variantes de 68 lenguas autóctonas, cuatro consideradas ‘lenguas madres’, como el náhuatl, con dos millones de hablantes; el maya peninsular, con un millón; el totonaca, con 700 mil y el ñañú, con 500 mil.
De ahí, dijo, la necesidad de aplicar el Plan de Estudios Intercultural y Bilingüe para una mayor preparación de los egresados de las escuelas normales, en las que se de mayor accesibilidad a jóvenes que hablan alguna lengua indígena.


Mencionó que como nunca en la historia se invertirán montos significativos en la educación indígena, a fin de abatir el rezago histórico, además de establecer ‘una nueva forma de educar, un nuevo modelo en el cual se priorizará en los niños la enseñanza de la lengua indígena y dejar el español como una segunda lengua’.
Para el presente ejercicio fiscal, las inversiones en este sector educativo ascenderán a 449 millones de pesos, 165 por ciento más en comparación con 2006, cuando la inversión superó la cifra de los 170 millones de pesos.


Además, subrayó que nos permitirá hacer una revisión de los libros de texto para que estén escritos en su propia lengua, lo que en suma representa actualizar más de tres millones de ejemplares materias de español, matemáticas y lengua indígena.
También se buscan acuerdos con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas para la remodelación y construcción de albergues educativos y con ello evitar su dispersión, otro problema que limita su instrucción, instancias que operada por el Consejo Nacional de Fomento Educativo.
Notimex

Clausura Profepa construcción de tramo carretero en Jalisco

Clausura Profepa construcción de tramo carretero en Jalisco
Pùblico milenio
7marzo08
notimex


La dependencia indicó que la Sedeur removió sin autorización de la Semarnat la vegetación forestal del lugar y tampoco presentó el estudio de daños que le había sido señalada como “medida de urgente aplicación”.

México, D.F.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente clausuró las obras de la construcción del tramo carretero que comprende del kilómetro 70 al 89, entre Mezquitic y Huejuquilla El Alto, Jalisco.

La dependencia indicó que la Secretaría de Desarrollo Urbano del Gobierno de Jalisco removió sin autorización de la Semarnat la vegetación forestal del lugar y tampoco presentó el estudio de daños que le había sido señalada como “medida de urgente aplicación”.
También se le impusieron a la Sedeur varias medidas correctivas tendientes a reforestar los terrenos afectados, pues se determinó que fueron cortados 187 pinos, 105 robles y 147 encinos, evitar la degradación del suelo y minimizar los impactos biológicos de la fauna silvestre de la zona.

El tramo carretero en cuestión se ubica en terrenos de la comunidad indígena huichol de Santa Catarina Cuexcomatitlán, cuyos integrantes se han manifestados contra la construcción de ese tramo carretero, se informó en un comunicado.
Además, los huicholes argumentan que las obras dañan varios de sus lugares sagrados, bosques y manantiales, independientemente de que las autoridades tradicionales de la etnia refieren que no dieron su visto bueno.

La denuncia de esta irregularidad fue hecha del conocimiento del procurador Patricio Patrón Laviada, el pasado 12 de febrero, mediante un escrito de las autoridades tradicionales de la nueva colonia de la comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán.
El titular de la Profepa ordenó de inmediato al delegado de la dependencia en Jalisco que atendiera el asunto, por lo que personal de la institución se apersonó el 14 de febrero en el lugar para conocer los términos de la denuncia.

Posteriormente, el 19 de febrero se llevó a cabo la visita de inspección en el tramo del kilómetro 70+400 al 89+580, ubicado precisamente en la zona de la etnia huichol.
La suspensión y la clausura de las obras que hacía el gobierno de Jalisco en el citado tramo carretero, podrán ser levantadas cuando se presente la autorización que emita la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como el estudio de daños y afectaciones.
Mientras tanto, la Sedeur ha iniciado el retiro de la maquinaria que venía utilizando en la construcción del tramo de terracería y en los próximos días procederá a reparar los daños ambientales ocasionados por el derribo de árboles.

La cátedra que los pueblos indígenas de Jalisco nos están dando


La cátedra que los pueblos indígenas de Jalisco nos están dando
JORGE ROCHA
La jornada Jalisco
7marzo08



Los indígenas nos han dado lecciones de solidaridad y resistencia Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO Frente a la aberrante y discriminante idea de que los Pueblos Indígenas son atrasados e incultos por definición, en el momento presente podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que los indígenas de Jalisco nos están dando una cátedra de la resistencia, de la lucha organizada y de la dignidad.

La semana pasada hice una lista de los conflictos sociales que tenemos en la entidad. Los primeros que aparecían en el conteo eran los problemas relacionados a territorios y zonas indígenas, a saber: la resistencia del pueblo wirárika (huichol) frente a la construcción de una carretera que va de Huejuquilla a Bolaños, en el norte del estado, cuyo trazo atraviesa por en medio zonas ceremoniales de los huicholes; la lucha del pueblo coca de Mezcala por volver a tener el control de la isla de Mezcala, su posición crítica frente a los proyectos de desarrollo turístico y la recuperación de territorios comunales producto de la invasión de un empresario tapatío; y la resistencia del pueblo nahua, en Ayotitlán, frente a los desastres ecológicos y de recursos naturales causados por la minera de Peña Colorada, en el sur de Jalisco.

Más que hacer un recuento de los hechos y dar pormenores de cada uno de estas resistencias, ampliamente documentados en La Jornada Jalisco, el objeto de este artículo es recuperar las lecciones que los pueblos originarios de estas tierras nos hacen al resto de los pobladores de Jalisco.

La primera lección: organización y solidaridad. Los tres pueblos en cada una de sus luchas han mostrado una enorme capacidad de tomar acuerdos, de discutir y consensar las acciones a realizar, de asignar responsabilidades compartidas y de poner a la mayoría de los integrantes de las comunidades en la misma sintonía y en una visión común en torno al diagnóstico de los problemas y en la forma de resolverlos. Cuando somos testigos del plantón huichol en la sierra, del foro sobre el despojo y la exclusión en Mezcala, o de la toma de las herramientas de trabajo de las empresas constructoras en Ayotitlán, no podemos dejar de admirar la acción colectiva de los indígenas. En los tres casos es la comunidad la que se declara en lucha y resistencia, no son lo individuos en lo particular. Pero además hay una clara conciencia que cada uno debe poner su parte, su colaboración y que es precisamente la acción coordinada y solidaria la que genera mayor impacto y eficacia. Han aprendido a lo largo de la historia que sólo la comunidad garantiza la sobrevivencia y una vez más muestran al resto que los cambios y las transformaciones sociales sólo se logran cuando hay colectivos que las empujan. Son los sujetos sociales los que posibilitan y hacen viable la transformación de la sociedad. En un contexto como el actual plagado de individualismo, los pueblos indígenas nos muestran una vez más que los sujetos colectivos son más eficaces en el largo plazo.

La segunda lección: la acción y la estrategia. Los pueblos originarios de Jalisco también nos muestran que para cambiar las cosas hay que actuar. Además de las declaraciones y la presencia en la opinión pública, los pueblos indígenas saben que sólo con acciones contundentes y firmes es posible la resistencia. En ninguno de los casos hay violencia, pero si una posición firme frente a sus demandas. Ante lo que muchos piensan, los pueblos diversifican sus estrategias y van más allá de las acciones no-violentas de resistencia y movilización social. Acompañan sus procesos de lucha con la acción jurídica y mediática, utilizan los instrumentos del Estado para su defensa, traducen sus demandas en lógica de derechos humanos y respeto del medio ambiente, hacen vinculaciones con otras luchas sociales, hacen análisis social, recuperan información, están atentos a la coyuntura, generan espacios de interlocución con los distintos niveles de gobierno, es decir, hacen de sus luchas y resistencias una acción integral y estratégica, considerando además un valor agregado; la paciencia histórica.

La tercera lección: la conceptualización del desarrollo. En todos los casos mencionados los pueblos nahua, wixárika y coca han cuestionado nuestra concepción de progreso y desarrollo. Su experiencia les ha dicho que no todo lo que se plantea como avances lo es. Han puesto en tela de juicio nuestras teorías de cómo se combate la pobreza y cuál es el modelo de vida que debemos de seguir. Hay una enorme claridad de que una carretera puede ser símbolo de desarrollo, pero también de destrucción; de que hay valores y procesos sociales que están por encima de la generación de la riqueza; que poner en manos de agentes externos el propio desarrollo es condenarse a la dependencia futura; que los procesos económicos no pueden atentar contra la sustentabilidad ambiental. Nos demuestran una vez más que la autonomía ha sido la condición de posibilidad de su existencia. Pero aún con estas claridades dialogan con las visiones occidentales, permiten la interculturalidad y reconocen los valores de la cultura mestiza.

La cuarta lección: la dignidad y autodeterminación. Los pueblos indígenas de Jalisco nos enseñan en sus luchas, que el desarrollo no sólo tienen que estar acorde con sus aspiraciones y deseos, sino que además ellos deben ser los protagonistas del mismo. De nada sirve que los proyectos turísticos queden en manos de empresarios y agentes externos o que las carreteras sirvan para los de fuera y no para la comunidad. Si hay beneficios y ganancias, éstas deben ser en primer lugar para las propias comunidades. Poca autonomía tendrán si estos proyectos lo único que les ofrece en un sueldo asalariado que le ofrecerá un patrón de fuera. En esta misma línea resalta la dignidad mostrada frente a los evidentes abusos de parte de políticos y empresarios. Su respuesta frente a documentaciones falsas o juicios amañados es notable y loable. También han asumido y aceptado la solidaridad externa, pero con la plena conciencia que los protagonistas de los procesos son ellos mismos.

Estas reflexiones tienen como pretensión, no sólo que seamos solidarios con todas estas luchas y resistencias, sino que aprendamos un poco de cómo se van construyendo las transformaciones sociales de forma colectiva, inteligente y autónoma en la acción y el pensamiento. Todavía tenemos mucho que aprender, hay que mirar su experiencia, finalmente llevan más tiempo aquí que nosotros.

domingo, 17 de febrero de 2008

Rechazan comuneros wixaritaris proyecto carretero que comunica Huejuquilla y Bolaños

LA JORNADA JALISCO
Afecta el entorno ecológico, desconoce a sus autoridades y abre la puerta a depredadores, acusan

El día 11, más de 197 familias frenaron las obras; permanecen en el paraje Ciénaga de los Caballos

JORGE COVARRUBIAS (Enviado)

Santa Catarina Cuexcomatitlan, Mezquitic, 16 de febrero.- Sólo el sonido del altavoz situado en la copa de un árbol seco y amarillento alteraba la paz en la sierra. Situados a más de 2 mil metros de altura sobre el nivel del mar, rodeados de cordilleras áridas y extensas llanuras, la asamblea de comuneros wixaritaris acordó rechazar el proyecto carretero del gobierno del estado que comunica a Huejuquilla y Bolaños por afectar su entorno ecológico, desconocer a las máximas autoridades y abrirle la puerta a depredadores y talamontes.

Desde hace una semana –el 11 de febrero–, más de 197 familias, acompañadas de los líderes de la asamblea wixaritari, subieron al paraje conocido como Ciénaga de los Caballos, a un lado del cerro de La Puerta, el más alto de la región norte de Jalisco, unos 40 kilómetros al sur de Huejuquilla el Alto, y frenaron las obras; atravesaron un tronco en el camino y despidieron a los trabajadores que en ese momento maniobraban con la maquinaria pesada.

Algunos llegaron a pie, otros en camionetas de redilas, pick up con placas extranjeras, y otro tanto en un camión desparpajado que perteneció a lo que en su momento se denominó la Unión de Comunidades Indígenas Huicholas (UCIH), hoy Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Meses antes –el 25 de noviembre– los comuneros habían enviado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) sendos escritos solicitando frenar este proyecto y la exposición de los documentos en los que se aprobó el desarrollo del tramo carretero.

A lo largo de los 19 kilómetros que contaron los wixaritaris y las propias autoridades del gobierno estatal, desde el límite comunal de Los Osos hasta el cerro de La Puerta, se pueden ver los estragos que han ocasionado las excavadoras y camiones pesados, aún sin comenzar la pavimentación; árboles caídos, laderas llenas de arena y rocas que sepultan la vegetación, y ojos de agua.

Ráfagas de viento helado levantan a su paso nubes de polvo sin hacer tregua en ningún momento, lo que ha motivado a la comunidad a sacar sus abrigos más gruesos y cubrirse hasta la garganta. Algunos de sus miembros, sobre todo menores y niños en brazos, se enfermaron de gripe, y a pesar de la inclemencia del clima, de un sol abrazante que nada más quema la piel, pero no cobija del frío, los comuneros han decidido permanecer en la sierra hasta que una comitiva encabezada por los titulares de las áreas que convocaron se presente en el paraje a explicarles las razones de la obra y el porqué del menosprecio a la asamblea de comuneros.

El jueves, poco después de las 11 horas, se dio el primer encuentro entre funcionarios y comuneros; sin embargo, no eran los titulares que ellos esperaban, por lo que se frustró la negociación. Faltaba el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez; el secretario de Desarrollo Urbano, Sergio Carmona Ruvalcaba; el presidente municipal de Mezquitic, Ernesto de la Torre Martínez, y el delegado estatal de la Semarnat, José de Jesús Alvarez Carrillo.

En su lugar acudió una comitiva encabezada por el delegado de la Profepa, José de Jesús Becerra Soto, un funcionario que fungió como titular del Consejo de Transplantes en el gobierno del estado y que llegó al cargo evadiendo la Ley del Servicio Profesional de Carrera, cuya reglamentación obliga a concursar el puesto entre los aspirantes que conozcan de materia ambiental y tengan aptitudes gerenciales; Ramón Partida Medina, director de Infraestructura Carretera; Javier de Jesús Lechuga Millán, director de Desarrollo Político y Atención a la Problemática del Estado; Luis Enrique García Feregrino, jefe de Atención a Manifestaciones; Suseth Herrera, directora de Convenios de la Secretaría de Desarrollo Urbano; Gustavo Bonilla Barragán, subdelegado de Recursos Naturales de la Profepa, así como el titular de la Comisión Estatal Indígena, Francisco López Carrillo, y Guadalupe Flores, delegado de CDI.

Más tarde arribaron el presidente municipal de Huejuquilla, Miguel Angel Medina y, rodeado de cuatro escoltas armados con rifles R-15, el presidente municipal de Bolaños, Luis Alberto Zamora Zamora.

“No queremos presencia policiaca porque sofoca a la población cuando reclama sus derechos”, había dicho con anticipación Pari Temai, uno de los voceros de la comunidad.

Lo que sí se anunció durante la larga espera fue que la Profepa comenzará, a partir de mañana, una inspección para determinar si hubo violaciones en materia ambiental, aunque Becerra Soto pronosticó el veredicto de la institución.

“Sí hay cumplimiento a todas las condicionantes estipuladas en su momento, pero lamentablemente hay una denuncia, luego entonces ésta exige corroborar datos. Entonces la información que tengo es que sí hay cumplimiento en todo lo que se solicitó, las autorizaciones correspondientes por la Semarnat para la construcción del tramo carretero”, aseveró.

Era justo que los wixaritaris corrieran a los funcionarios, soltó una voz, “a ellos los corren de todos lados” y nadie se inmuta.

Según los voceros de la comunidad, el año pasado, entre el 8 y 12 de noviembre, se llevó a cabo la asamblea ordinaria en la comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán, donde las autoridades agrarias cedieron los derechos de vía para la construcción del tramo carretero, pero sin el consentimiento de los miembros de la asamblea. Después confesarían que firmaron los documentos bajo amenazas y hostigamiento.

“Eso no quiere decir que la comunidad, a través de la asamblea, que es la máxima autoridad, haya dado su anuencia, porque las autoridades agrarias están supeditadas o dependen de lo que diga la asamblea o decida; entonces, por lo tanto, decimos que esos documentos no son válidos en caso de que existan”, señalaron.

Una copia del documento que presentó un diario local en su edición de ayer asevera que los derechos de vía cedidos afectarán 76.7 hectáreas de su territorio, la cual los comuneros catalogaron de apócrifa, porque en el acta se menciona una serie de inconsistencias que van desde errores en el llenado de las actas, falta de firmas, que se les llame “ejidatarios”, una figura jurídica muy diferente a la de comuneros.

De acuerdo con el inventario que hicieron los propios inconformes, se detuvieron cuatro pipas, 29 máquinas y siete camionetas en forma pacífica. A los empleados se les dijo que no podían seguir trabajando y que mejor se retiraran porque había un pendiente con el gobierno del estado.

El paro de maquinaria se asemeja a la acción que tomó el Consejo de Mayores de Ayotitlán la segunda semana de enero para impedir que empresas mineras se adentraran en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera de Manantlán para explotar los yacimientos de cobre, oro y plata que se encuentran en el subsuelo.

Las luchas se reconocen. Aquí o en Ayotitlán, las demandas siguen siendo las mismas, y su discurso converge en el Movimiento Zapatista de Liberación Nacional.

“…Surgió la Cocopa y la Cocopa elaboró las iniciativas de ley que el gobierno federal iba a plasmar en la Constitución federal y aprobó una ley contraria a los acuerdos que había firmado y así muchas traiciones que hemos recibido, como la Ley Indígena Estatal, a pesar de que todos los indígenas del estado de Jalisco habíamos rechazado”, rememora Muwieri, otro de los voceros de Santa Catarina.

Las propuestas

Ese mismo jueves, antes de que llegaran los funcionarios, los comuneros redactaron un pliego petitorio que sólo dieron a conocer a La Jornada Jalisco. En el texto se desprende una serie de demandas que, “si son cumplidas”, aceptarán la continuación de las obras. Destaca la construcción de pasos a desnivel para comunicar a las poblaciones que fueron separadas por la obra carretera; pago por el saqueo de agua de los manantiales de Arroyo de Guamiles, La Molera, Chonacata y Santa Cruz por más de mil metros cúbicos de acuerdo con el valor comercial; pago por la extracción de los bancos de grava por 150 mil pesos; que se saque fuera de la comunidad todo tipo de basura que han tirado en el trayecto; pago por el derribo de los pinos, encino y todo tipo de flora por 5 millones (de pesos), y reforestación de árboles que fueron derribados con vegetación natural y nativa de la región. Que la superficie por donde va a pasar la carretera siga siendo terreno comunal, es decir, el control lo seguirá teniendo la comunidad. Que no se establezca gente que no sea indígena, y derecho exclusivo a establecer proyectos comunitarios y asentamientos humanos a lo largo de la carretera.

“No queremos que el gobierno, ni las empresas, construyan ningún tipo de negocio”, refiere el documento.

Negligencia médica

Entre los funcionarios que visitaron el paraje no hubo quien observara efectos negativos a la obra, incluso el delegado de la CDI, Guadalupe Flores, afirmó que la carretera es prioritaria para comunicar a poblaciones aisladas, necesitadas principalmente de rutas rápidas para acceder a los servicios de medicina.

El presidente municipal de Huejuquilla, Miguel Angel Medina, asevera que ha tenido que desembolsar de su bolsillo para pagar el sepelio de personas a las que pudo haberse salvado la vida de existir mayor infraestructura.

“Yo en Huejuquilla he tenido que pagar cajas, ataúdes para el bebé. He pagado apoyos para que trasladen a las mujeres hasta Fresnillo, si es que así lo requieren, en atención. Me ha tocado pagar el ataúd de una señora que no se pudo aliviar oportunamente en una camioneta como la que traigo, les dimos raite con la persona ya fallecida hasta Nueva Colonia, que no son de mi municipio”, indicó.

No obstante, los miembros del Colectivo COA aseguran que se pretende engañar a la comunidad wixarita diciéndole que la megaobra es para su beneficio. Evangelina Robles relata que en los últimos ocho meses fallecieron 10 personas y no fue por falta de transporte o por causa de la orografía agreste, sino por negligencia médica en la que permea una dosis de racismo a los oriundos.

“Murió una señora cuando llegó al hospital, le dijeron que no tenía nada. Llegó a tiempo para que la atendieran, estaba a punto de abortar y cuando regresó, en el camino se murió desangrada, porque no la atendieron bien en el hospital”, dijo.

Un ejemplo más de lo anterior, refiere, es el caso de una joven a la que se detectó peritonitis luego de deambular entre las clínicas de Tuxpan de Bolaños, Fresnillo, Zacatecas, y México, Distrito Federal.

Tradiciones en riesgo

La construcción de la carretera Huejuquilla-Bolaños forma parte de un proyecto mucho más amplio del que ha hablado escuetamente el gobernador del estado, Emilio González Márquez, de crear una “ruta cinegética” para enlazar a las comunidades indígenas del norte de Jalisco y al mismo tiempo generar una red de cabañas, miradores, hoteles y comercios para la gente que gusta de la cacería.

Por rumores, los comuneros se enteraron del proyecto turístico que pretende instalar el gobierno del estado en su territorio; sin embargo, hasta el momento sólo los miembros del Colectivo COA En Defensa de la Tierra les han advertido que el plan va en serio y ya hay recursos por más de 30 millones de pesos para ejercerse este año.

“Se las ofrecieron en la comunidad de San Sebastián en la asamblea de septiembre. En cuanto la asamblea aceptó la carretera, inmediatamente les dijeron: a propósito, aquí viene el encargado de turismo por si quieren hablar del proyecto de las cabañas, de los proyectos turísticos que están funcionando muy bien en San Andrés (de Cohamiata). En San Andrés no está funcionando bien el proyecto turístico. Son empresas de las avionetas y que son los dueños gente de Puerto Vallarta que se está haciendo rica y que la comunidad no se está beneficiando”, comentó Yessica, miembro de la asociación.

La carretera ha puesto en riesgo la peregrinación a Wirikuta (lugar donde se reúnen los dioses), el ritual más importante de la comunidad wixarita, que realizan para adorar a sus deidades, toda vez que las cargas de arena y roca obstaculizaron los principales accesos a Real de Catorce, San Luis Potosí, donde cada año acuden los wixaritaris para dar gracias y llevar ofrendas a Tatewari (el abuelo fuego). Los voceros mencionan que, de continuar la obra, existe un verdadero peligro de que la tradición desaparezca.

Mientras se lleva a cabo la asamblea, la cual lleva ya dos días en los que se han discutido al menos 17 puntos, algunas mujeres preparan tortillas, frijoles, algo de carne y agua para compartir durante y al final de la reunión. Los más agotados después de una velada en la que soportaron vientos helados, apenas con el calor de las fogatas, descansan como lagartijas recostados en grandes piedras o acurrucados en cunetas que la misma naturaleza se encargó de hacer.

Como parte de la agenda se acordó gestionar con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (Iteso) una preparatoria intercultural en el poblado de Santa Catarina, a fin de que sus jóvenes no se vayan de la región y en un futuro se hagan cargo de las decisiones de la asamblea. Cada vez son más los muchachos que se van a Estados Unidos en busca de trabajo y ya no regresan, por lo que la asamblea estableció, en otro de sus convenios, que se limitarán las salidas al vecino país del norte.

El envío de remesas es visible y se nota no sólo en las pick up con placas extranjeras, también en las chamarras estampadas con los logotipos de los equipos de futbol americano y baloncesto de equipos estadunidenses que portan algunos wixaritaris para protegerse del frío.

Los menos arriesgados se van a la cosecha de chile en Fresnillo, Zacatecas, y otros se van a Sonora o Celaya también a actividades del campo.

Aquí no hay trabajo, pero tampoco desean trabajar de sirvientes a los empresarios de hoteles en sus propias tierras.

Los Hijos del Maíz. KINTO SOL